Día 09/04/07. Etapa siete: 144'85 Km y 5 h y 33 min. de pedaleo.
Desayuno abundante, cambiamos moneda en el hotel, 10 Dh de propina al señor que nos guardó las bicis, compramos provisiones y más agua (que no le falte agua al Simón) y 50 Km relajados y casi todos de bajada hasta Thinerhid. Paramos a tomar un té en una plaza muy animada. Se acercan a nosotros unos niños limpiabotas y aunque no necesitamos de sus servicios, no porque no este sucio y empolvado nuestro calzado de ciclismo si no por que si lo limpiáramos y le sacásemos brillo desentonaría absolutamente con el resto de nuestra indumentaria y con el resto del equipaje, los invitamos a sentarse y tomar un té con galletas con nosotros. Nos explican que aunque no son de Thinerhid viven actualmente aquí para poder estudiar (unos horarios marismos, a veces de mañana y otras de tarde) y que para ganarse la vida, ya que sus familia no viven aquí, trabajan de limpiabotas o de lo que sea. También nos hablan de sus ilusiones por abandonar su país e ir a Europa ( España, Francia, donde sea....) para poder empezar una nueva y prospera vida. Intentamos explicarles que la vida al otro lado del estrecho no es tan fácil y puede resultar dura, fustrante, complicada e incluso peligrosa, pero ni nos ollen, nuestras advertencias no consiguen ni arañar sus esperanzas, sus ilusiones, sus sueños. Es difícil valorar lo que se tiene cuando ves pasar cada día ante ti el progreso, la riqueza, la opulencia, la felicidad...........viajando dentro de miles de vehículos todo terreno que pasan a gran velocidad con los cristales cerrados, el climatizador en marcha y todas las comodidades que ellos ansían.
Tras el descanso proseguimos la ruta. En el camino paramos para aprovisionaremos de comida y agua ( que no le falte agua.....) y un poco más adelante en Ferkla, en pleno palmeral del Todra nos damos un festín de latas de conservas y alguna que otra cosilla más. El té lo tomamos en un bar que hay al pie de carretera bastante acogedor y con algunos turistas, saludamos a una pareja de franceses que viajan con su hija, una jovencita de generosa belleza y que habla algo de español, ya los habíamos encontrado en el Dades.
Llegamos a Thinerjad tarde y cansados, llevamos unos 100 Km en las piernas pero decidimos por casi-unanimidad y sin titubeos ( más o menos) seguir adelante. Los km se van acumulando y no encontramos ningún sitio para alojarnos. Finalmente en Touroug paramos a descansar y tomar algo en un pequeño bar.
Preguntamos al dueño por algún lugar para pasar la noche y nos comenta que en el pueblo no hay ninguno y nos ofrece la posibilidad de pasar la noche en su casa. Es tarde y estamos muy cansados, decidimos quedarnos por unanimidad absoluta y sin dudarlo.
Nos calientan agua que han traído del pozo de un vecino para que podamos ducharnos. Tras arreglarnos un poco, descansamos mientras vemos la tv y charlamos con el hijo, luego la cena con el padre y por fin a dormir.Todo en la misma habitación, el salón de la casa.
miércoles, 16 de febrero de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
Trans Attlas 2007. Etapa seis: Bou Thagrar-Boulmane Dades
Día 08/04/07. Etapa seis: Boug Tharag- Boumalne Dades 79,96 Km y 5 h 31 min. de pedaleo.
Me levanto temprano, últimamente me despierto con las primeras luces del día, serán las ganas de aprovechar a tope esta experiencia. Paseo un rato por los alrrededores viendo como las gentes del lugar se movilizan hacia sus diferentes formas de ganarse la vida, unos hacia las montañas, otros y otras caminando por la carretera y otros en camiones que circulan a gran velocidad cargados de personas que se amontonan en la parte trasera. Mientras un azno no muy lejano rebuzna insistentemente. - " Illo deja ya ar mulo".
Recojo la colada, el día anterior aprovechamos para lavar algo de ropa: un culote, un mallot, calcetines, calzoncillos, no demasiadas prendas, tampoco llevamos mucho más.
Tomamos el desayuno en la terraza, ¡¡ Que gozada ¡¡ y salimos hacia el rio Dades por una pista muy amena y divertida que hace que me olvide por unos kilometros del dolor del culo.
En la pista adelantamos a un turista en bici, no demasiado equipado ni preparado para el cicloturismo, al que acompaña un guia tambien en bici, que lo va esperando. Al turista lo bautizamos como "Bob el silencioso".
Llegamos a la carretera del Dades y remontamos el río dirección a las gargantas. El paisaje es muy bonito, frondoso en las orillas del río, con estrañas formaciones de piedra en las paredes de sus montañas y bastante poblado de pueblecitos y aldeas. Pero la carretera se hace algo cansina y paramos a descansar y reponernos en alguna terracita.
Al llegar a Akka n'Ougouni comienza una despiadada ascensión que nos llevará a lo alto de las Gargantas del Dades, parriba con dos co...pedales. Luego descendemos a lo más profundo, cruzando por un desfiladero estrecho y angosto al nivel del río, el corazón de las Garganta del Dades. Aunque el día es claro y soleado cuesta un poco acostumbrarse a la oscuridad que domina su interior, luego la belleza y la infinita sensación de insignificancia y efimera existencia humana ante la grandiosidad ancestral de la naturaleza.
Un poco más adelante varios restaurantes y hoteles de categoria, decidimos prepararnos algo de comer en la orilla del rio. Tras la comida y un rato de relax en este remanso de paz volvemos sobre nuestros pasos por la misma carretera hacia Boumalne Dades. Dejamos a "Bob el silencioso" sufriendo en el puerto de Akka n'Ougouni.
El descenso hacia Boumalne se hace rápido y ameno y llegamos a media tarde. A Simón le apetece ir a una buena Kahsba y disfrutar un poco de sus comodidades. Accedo un poco a regañadientes. Llegamos a un complejo turístico de lujo, de "alto standing", con jardines de película, piscina de película, fuentes de película, un hotel de película, terrazas de película, recepción de película.......vamos que parecía un decorado de película bien amurallado para protegerlo del mundo real, ¡¡Que mal rollo ¡¡. Pero bueno un día es un día. Nos vamos a recepción y mientras esperamos que nos atiendan llegán un par de autobuses perfectamente aclimatados y descarga una piara de turistas coloraos y maleducados que se precipitan hacia el interior del hotel exigiendo ipso facto ser atendidos inmediatamente por la condición de pro-hombres que otorga el hecho de relacionarte con otras personas de igual o superior valia que tú, pero que han tenido la mala, o buena, suerte de haber nacido en el "hemisferio chungo". Mientras un grupo de porteadores del hotel se encargan de recoger el abundande y valioso equipaje de .................
- Nos largamos. - Le digo al Simón.
- Nos largamos. - Me dice él. Y nos adentramos en el pueblo buscando un alojamiento más confortable y acogedor. Encontramos un hotelito muy "apañao" nos parece algo caro pero negociamos los precios y llegamos a un acuerdo satisfactorio para todos, 300 DH media pensión, dos personas ( tirao) .
Ducha decente en la habitación, cervecita en la terraza, paseo por el pueblo, la cena deliciosa ( sopa Marrokí, Tagin de verduras y pollo, iogurt con frutas y te ), un rato de charla en la terraza con unos guias que querían practicar el castellano........una velada real, auténtica y muy agradable. Para ver decorados me voy al Port Aventura.
Me levanto temprano, últimamente me despierto con las primeras luces del día, serán las ganas de aprovechar a tope esta experiencia. Paseo un rato por los alrrededores viendo como las gentes del lugar se movilizan hacia sus diferentes formas de ganarse la vida, unos hacia las montañas, otros y otras caminando por la carretera y otros en camiones que circulan a gran velocidad cargados de personas que se amontonan en la parte trasera. Mientras un azno no muy lejano rebuzna insistentemente. - " Illo deja ya ar mulo".
Recojo la colada, el día anterior aprovechamos para lavar algo de ropa: un culote, un mallot, calcetines, calzoncillos, no demasiadas prendas, tampoco llevamos mucho más.
Tomamos el desayuno en la terraza, ¡¡ Que gozada ¡¡ y salimos hacia el rio Dades por una pista muy amena y divertida que hace que me olvide por unos kilometros del dolor del culo.
En la pista adelantamos a un turista en bici, no demasiado equipado ni preparado para el cicloturismo, al que acompaña un guia tambien en bici, que lo va esperando. Al turista lo bautizamos como "Bob el silencioso".
Llegamos a la carretera del Dades y remontamos el río dirección a las gargantas. El paisaje es muy bonito, frondoso en las orillas del río, con estrañas formaciones de piedra en las paredes de sus montañas y bastante poblado de pueblecitos y aldeas. Pero la carretera se hace algo cansina y paramos a descansar y reponernos en alguna terracita.
Al llegar a Akka n'Ougouni comienza una despiadada ascensión que nos llevará a lo alto de las Gargantas del Dades, parriba con dos co...pedales. Luego descendemos a lo más profundo, cruzando por un desfiladero estrecho y angosto al nivel del río, el corazón de las Garganta del Dades. Aunque el día es claro y soleado cuesta un poco acostumbrarse a la oscuridad que domina su interior, luego la belleza y la infinita sensación de insignificancia y efimera existencia humana ante la grandiosidad ancestral de la naturaleza.
Un poco más adelante varios restaurantes y hoteles de categoria, decidimos prepararnos algo de comer en la orilla del rio. Tras la comida y un rato de relax en este remanso de paz volvemos sobre nuestros pasos por la misma carretera hacia Boumalne Dades. Dejamos a "Bob el silencioso" sufriendo en el puerto de Akka n'Ougouni.
El descenso hacia Boumalne se hace rápido y ameno y llegamos a media tarde. A Simón le apetece ir a una buena Kahsba y disfrutar un poco de sus comodidades. Accedo un poco a regañadientes. Llegamos a un complejo turístico de lujo, de "alto standing", con jardines de película, piscina de película, fuentes de película, un hotel de película, terrazas de película, recepción de película.......vamos que parecía un decorado de película bien amurallado para protegerlo del mundo real, ¡¡Que mal rollo ¡¡. Pero bueno un día es un día. Nos vamos a recepción y mientras esperamos que nos atiendan llegán un par de autobuses perfectamente aclimatados y descarga una piara de turistas coloraos y maleducados que se precipitan hacia el interior del hotel exigiendo ipso facto ser atendidos inmediatamente por la condición de pro-hombres que otorga el hecho de relacionarte con otras personas de igual o superior valia que tú, pero que han tenido la mala, o buena, suerte de haber nacido en el "hemisferio chungo". Mientras un grupo de porteadores del hotel se encargan de recoger el abundande y valioso equipaje de .................
- Nos largamos. - Le digo al Simón.
- Nos largamos. - Me dice él. Y nos adentramos en el pueblo buscando un alojamiento más confortable y acogedor. Encontramos un hotelito muy "apañao" nos parece algo caro pero negociamos los precios y llegamos a un acuerdo satisfactorio para todos, 300 DH media pensión, dos personas ( tirao) .
Ducha decente en la habitación, cervecita en la terraza, paseo por el pueblo, la cena deliciosa ( sopa Marrokí, Tagin de verduras y pollo, iogurt con frutas y te ), un rato de charla en la terraza con unos guias que querían practicar el castellano........una velada real, auténtica y muy agradable. Para ver decorados me voy al Port Aventura.
jueves, 10 de febrero de 2011
Trans Attlas 2007. Etapa cinco Imi n'Oulaoun-Boug Tharar( Valle de Rosas)
Día 07/04/07 . Etapa cinco ( por el culo te la hinco ) 79,96 Km y 5 h. y 19 min. de pedaleo.
El desayuno en la terracita no tiene precio. El sol comienza a surgir entre las altas montañas y los primeros rayos son para nosotros, este momento nos llena de ánimos para afrontar cualquier cosa.
Ibrain nos explica por donde debemos tomar la ruta correcta, pero no parece fácil encontrarla, así que decidimos contratarlo como guia para que nos enseñe el camino, el cobra 300 Dh (30 Euros) al día como guia, es decir trabaja todo un día por 300 Dh. Decidimos pagarle el día entero aunque sólo nos acompañe menos de medio. Dicho y hecho.Le arreglamos una vieja bicicleta que tiene en la casa ( un parche en la rueda, engrasar los cambios y sincronizarlos, apretar un par de tornillos y revisar los frenos ) lo justo para hacer unos cuantos kilómetros, y salimos de la aldea cuesta abajo hacia la ruta perdida.
Claro que no encontramos el camino, atraviesa por medio de un río que en esta época está seco, pero las riadas han borrado cualquier rastro del camino. Tras cruzar el ancho reguero del río nos espera una despiadada subida larga, dura y técnica. ¿ Qué más se puede pedir?
Nos despedimos de Ibraim, que ahora tiene que volver a casa y aunque está muy curtido de andar por las montañas nos confiesa que la bici no es lo suyo y que andando llegaría antes. Buen tío y buén guia Ibrain, no dudeis en contratar sus servicios si quereis subir al MonGoun. Nosotros seguro que volveremos a verlo.
Atravesamos un valle situado a 1800 m de altura y rodeado de imponentes montañas. El paisaje es muy árido y monotono, sólo roto por algún que otro rebaño de cabras que pasta tranquilamente sin inmutarse ante nuestro paso, al contrario que sus pastores que se precipitan en alocadas carreras para llegar hasta nosotros desde cualquier punto de la estepa para saludarnos: "bon jour" , "saba bien" cuando son mayores o "donemua an estiló", o " a bonbon", o " a dirham" si son niños los que corren a nuestro encuentro. Esa es la banda sonora de nuestro viaje. Y nosotros los saludamos a todos y vamos repartiendo algún que otro pequeño obsequio del que podamos desprendernos ( boligrafos, caramelos, barritas energéticas, etc..). La vida en estas solitarias montañas debe ser nuy dura, sobre todo para un niño.
Cruzamos la meseta y llegando a Ait Tourment el paisaje va cambiando, la temperatura subiendo y las reservas de agua se agotan. Pasamos cerca de una aldea ( Ait Toument ) y Simón quiere desviarse para comprar agua, yo no necesito tanta agua como él, por decirlo de una forma suave, e insisto en seguir la ruta y abastecernos en el siguiente pueblo. Pasamos momentos de tensión y es la primera y última vez durante todo el viaje donde un silencio dañino nos engulle. Por fin la suerte me vuelve a sonreir no mucho más adelante encontramos otra aldea, Ait Kholifa, y compramos mucha agua ( 5 botellas de 1'5 l ) y un pan. Paramos a la salida del pueblo, en un huerto bajo unos arboles nos preparamos algo de comer y un capuchino. Nos fumamos un cigarrito, nos echamos unas risas y todo olvidado. Moraleja: " que no le falte agua al Simón".
Seguimos la pista, pasamos Alendoum, cruzamos varias pequeñas aldeas con el revuelo y la expectación de todos los niños y llegamos a un pequeño puerto de montaña, lo remontamos y todo bajada hacia el "Valle de Rosas" donde pensamos pasar la noche. Cruzamos Tamaloute, pasamos sobre un rio bastante caudaloso y entramos en otro pueblo Boug Tharar. Mientras vamos en busca de alojamiento un chico con un turbante al estilo Tuareg nos ofrece ir a su albergue, y decidimos echarle un vistazo. Sólo llegar sabemos que vamos a quedarnos. El hostal es bonito pero aún tiene zonas en construcción, pero las vistas son magníficas, sobretodo desde la terraza. Tomamos el te en la terraza junto a nustros nuevos amigos y disfrutamos de la puesta de sol sobre el valle. En dos palabras: im presionante, y nos dicen que en primavera cuando florecen las rosas es mucho más bonito...........lo dicho im presionante.
Nos duchamos en una ducha y a cenar. Tras la cena los chicos del albergue acostumbran a hacer un pequeño recital de musica tradicional berebere, pero nos excusamos diciendo que estamos muy cansados y nos saltamos el expectaculo, otro día será, ahora a sobarla.
El desayuno en la terracita no tiene precio. El sol comienza a surgir entre las altas montañas y los primeros rayos son para nosotros, este momento nos llena de ánimos para afrontar cualquier cosa.
Ibrain nos explica por donde debemos tomar la ruta correcta, pero no parece fácil encontrarla, así que decidimos contratarlo como guia para que nos enseñe el camino, el cobra 300 Dh (30 Euros) al día como guia, es decir trabaja todo un día por 300 Dh. Decidimos pagarle el día entero aunque sólo nos acompañe menos de medio. Dicho y hecho.Le arreglamos una vieja bicicleta que tiene en la casa ( un parche en la rueda, engrasar los cambios y sincronizarlos, apretar un par de tornillos y revisar los frenos ) lo justo para hacer unos cuantos kilómetros, y salimos de la aldea cuesta abajo hacia la ruta perdida.
Claro que no encontramos el camino, atraviesa por medio de un río que en esta época está seco, pero las riadas han borrado cualquier rastro del camino. Tras cruzar el ancho reguero del río nos espera una despiadada subida larga, dura y técnica. ¿ Qué más se puede pedir?
Nos despedimos de Ibraim, que ahora tiene que volver a casa y aunque está muy curtido de andar por las montañas nos confiesa que la bici no es lo suyo y que andando llegaría antes. Buen tío y buén guia Ibrain, no dudeis en contratar sus servicios si quereis subir al MonGoun. Nosotros seguro que volveremos a verlo.
Atravesamos un valle situado a 1800 m de altura y rodeado de imponentes montañas. El paisaje es muy árido y monotono, sólo roto por algún que otro rebaño de cabras que pasta tranquilamente sin inmutarse ante nuestro paso, al contrario que sus pastores que se precipitan en alocadas carreras para llegar hasta nosotros desde cualquier punto de la estepa para saludarnos: "bon jour" , "saba bien" cuando son mayores o "donemua an estiló", o " a bonbon", o " a dirham" si son niños los que corren a nuestro encuentro. Esa es la banda sonora de nuestro viaje. Y nosotros los saludamos a todos y vamos repartiendo algún que otro pequeño obsequio del que podamos desprendernos ( boligrafos, caramelos, barritas energéticas, etc..). La vida en estas solitarias montañas debe ser nuy dura, sobre todo para un niño.
Cruzamos la meseta y llegando a Ait Tourment el paisaje va cambiando, la temperatura subiendo y las reservas de agua se agotan. Pasamos cerca de una aldea ( Ait Toument ) y Simón quiere desviarse para comprar agua, yo no necesito tanta agua como él, por decirlo de una forma suave, e insisto en seguir la ruta y abastecernos en el siguiente pueblo. Pasamos momentos de tensión y es la primera y última vez durante todo el viaje donde un silencio dañino nos engulle. Por fin la suerte me vuelve a sonreir no mucho más adelante encontramos otra aldea, Ait Kholifa, y compramos mucha agua ( 5 botellas de 1'5 l ) y un pan. Paramos a la salida del pueblo, en un huerto bajo unos arboles nos preparamos algo de comer y un capuchino. Nos fumamos un cigarrito, nos echamos unas risas y todo olvidado. Moraleja: " que no le falte agua al Simón".
Seguimos la pista, pasamos Alendoum, cruzamos varias pequeñas aldeas con el revuelo y la expectación de todos los niños y llegamos a un pequeño puerto de montaña, lo remontamos y todo bajada hacia el "Valle de Rosas" donde pensamos pasar la noche. Cruzamos Tamaloute, pasamos sobre un rio bastante caudaloso y entramos en otro pueblo Boug Tharar. Mientras vamos en busca de alojamiento un chico con un turbante al estilo Tuareg nos ofrece ir a su albergue, y decidimos echarle un vistazo. Sólo llegar sabemos que vamos a quedarnos. El hostal es bonito pero aún tiene zonas en construcción, pero las vistas son magníficas, sobretodo desde la terraza. Tomamos el te en la terraza junto a nustros nuevos amigos y disfrutamos de la puesta de sol sobre el valle. En dos palabras: im presionante, y nos dicen que en primavera cuando florecen las rosas es mucho más bonito...........lo dicho im presionante.
Nos duchamos en una ducha y a cenar. Tras la cena los chicos del albergue acostumbran a hacer un pequeño recital de musica tradicional berebere, pero nos excusamos diciendo que estamos muy cansados y nos saltamos el expectaculo, otro día será, ahora a sobarla.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Trans Attlas 2007. Etapa cuatro Skoura-Imi n'Oulaoun.
Día 06/04/07. Etapa cuatro: 55,4 Km y pedaleando hasta el anochecer, de nuevo perdidos.
Amanece el día y todo es nuevo bajo el sol.
Nos despertamos bastante doloridos: Simón: piernas cargadas, rodillas doloridas y talón de Aquiles tocado. Yo con llagas en el culo. Estamos apañados, el objetivo de hoy es llegar a Alendoum, pero ya veremos si llegamos.
Recogemos todo, cargamos las bicis y sorpresa no hay nadie en el albergue, estamos solos. Llamamos una y otra vez pero no hay nadie. Nosotros que ayer dudamos por un momento de las intenciones del chaval, y resulta que con toda la confianza del mundo nos dejan solos en el albergue. De haber querido podríamos habernos ido sin pagar pero decidimos esperar que aparezca alguien, es lo menos que se merecen.
Al rato llega el dueño del albergue que nos prepara un suculento desayuno a base de café con leche, pan, mantequilla, mermelada, miel y ¿Cómo no? Te. Damos buena cuenta de el. Pagamos al señor y de nuevo en marcha.
Antes de salir de Skoura nos aprovisionamos de agua y alimentos ( pan y latas de conservas), puesto que a partir de hoy la ruta se aparta de la carretera principal y nos lleva hacia las montañas.
Tomamos la carretera de Toundoute, 26 Km longuísimos, aburridos, de tenue subida pero con algo de viento en contra. ¡¡¡ Como me duele el culo ¡¡¡.
Llegamos por fin a Toundoute y a la salida del pueblo un señor nos hace señales para que nos detengamos, nos paramos y sale una chica que nos enseña una herida que tiene en el brazo, tiene una picadura muy abultada en el brazo y el brazo completa mente hinchado. Nosotros traemos un botiquín como parar realizar una operación a corazón abierto, y pensamos que lo que hay que hacer es abrir esa picadura y limpiarla totalmente, pero cualquiera se atreve a rajarle el brazo; así que decidimos limpiar y desinfectar la herida. Además le damos algunos medicamentos, más antiseptico y algunas vendas, y le intentamos hacerle entender con gestos que lo que hay que hacer es rajar, limpiar, desinfectar y lugo vendarlo. Los dos quedan muy agradecidos y nos despiden con gran alegría.
Paramos a las afueras de Toundoute , tras la valla del colegio y nos preparamos el papeo: una sopita de fideos, unas latitas de sardinas y mucho pan. Despues un capuchino y un cigarrito. ¿ Qué me gusta una acampada? Un hornillo y el tio más feliz del mundo.
Proseguimos la ruta hacia Alendoum cruzando un par de aldeas más, pero en algún lugar perdemos la ruta correcta y empezamos a subir más y más hacia las montañas. La carretera hace rato que se convirtio en camino y el camino ya no es más que un pequeño senderillo que sube peligrosamente hacia lo más alto.
Simón, algo más tocado, va un poco más rezagado y empieza a gritar: - Rafa que aquí hay un niño que dice que no vamos bien. - Y yo cabezón. - Simón deja el niño y tira para arriba. - Y Simón . - Rafa que el niño dice que no es por aquí, que no vamos bien. - Y yo cabezón. - Pero que sabe el niño donde vamos nosotros. - Y Simón. - Que dice que por aquí no se va a ningún sitio, que el camino sube a las montañas. -Y yo un poco más receptivo. - A ver dile al niño que venga.- Le pregunto el nombre de su aldea y le enseño un mapa, y efectivamente estamos lejos de la ruta y dirección al MonGoun ( 4064m ). Menos mal que el niño nos ha rescatado y además es el hijo del guia oficial de la zona y su familia tiene una "Gite d'Etape", vamos que nos podemos quedar a dormir en su casa. La aldea se llama Imi n'Oulaoun ( 1800m)y el niño Mustafá.
Mustafá nos acompaña a su casa bajo la mirada espectante y curiosa del resto de niños y nos presenta a su padre Ibrain. Ibrain nos ofrece un te con almendras que tomamos en la terraza mientras anochece, calienta agua para que nos duchemos, nos acomoda en la sala comunitaria de clientes, no hay otra. En todo momento se muestra amable, entregado y servicial. Buen tio Ibrain.
Cenamos en la sala y charlamos un rato, después quitán la mesa y preparamos la sala para dormir. Nos ponemos cremita Simón en las piernas y yo en el culo y a dormir. "Tre fatigué".
Amanece el día y todo es nuevo bajo el sol.
Nos despertamos bastante doloridos: Simón: piernas cargadas, rodillas doloridas y talón de Aquiles tocado. Yo con llagas en el culo. Estamos apañados, el objetivo de hoy es llegar a Alendoum, pero ya veremos si llegamos.
Recogemos todo, cargamos las bicis y sorpresa no hay nadie en el albergue, estamos solos. Llamamos una y otra vez pero no hay nadie. Nosotros que ayer dudamos por un momento de las intenciones del chaval, y resulta que con toda la confianza del mundo nos dejan solos en el albergue. De haber querido podríamos habernos ido sin pagar pero decidimos esperar que aparezca alguien, es lo menos que se merecen.
Al rato llega el dueño del albergue que nos prepara un suculento desayuno a base de café con leche, pan, mantequilla, mermelada, miel y ¿Cómo no? Te. Damos buena cuenta de el. Pagamos al señor y de nuevo en marcha.
Antes de salir de Skoura nos aprovisionamos de agua y alimentos ( pan y latas de conservas), puesto que a partir de hoy la ruta se aparta de la carretera principal y nos lleva hacia las montañas.
Tomamos la carretera de Toundoute, 26 Km longuísimos, aburridos, de tenue subida pero con algo de viento en contra. ¡¡¡ Como me duele el culo ¡¡¡.
Llegamos por fin a Toundoute y a la salida del pueblo un señor nos hace señales para que nos detengamos, nos paramos y sale una chica que nos enseña una herida que tiene en el brazo, tiene una picadura muy abultada en el brazo y el brazo completa mente hinchado. Nosotros traemos un botiquín como parar realizar una operación a corazón abierto, y pensamos que lo que hay que hacer es abrir esa picadura y limpiarla totalmente, pero cualquiera se atreve a rajarle el brazo; así que decidimos limpiar y desinfectar la herida. Además le damos algunos medicamentos, más antiseptico y algunas vendas, y le intentamos hacerle entender con gestos que lo que hay que hacer es rajar, limpiar, desinfectar y lugo vendarlo. Los dos quedan muy agradecidos y nos despiden con gran alegría.
Paramos a las afueras de Toundoute , tras la valla del colegio y nos preparamos el papeo: una sopita de fideos, unas latitas de sardinas y mucho pan. Despues un capuchino y un cigarrito. ¿ Qué me gusta una acampada? Un hornillo y el tio más feliz del mundo.
Proseguimos la ruta hacia Alendoum cruzando un par de aldeas más, pero en algún lugar perdemos la ruta correcta y empezamos a subir más y más hacia las montañas. La carretera hace rato que se convirtio en camino y el camino ya no es más que un pequeño senderillo que sube peligrosamente hacia lo más alto.
Simón, algo más tocado, va un poco más rezagado y empieza a gritar: - Rafa que aquí hay un niño que dice que no vamos bien. - Y yo cabezón. - Simón deja el niño y tira para arriba. - Y Simón . - Rafa que el niño dice que no es por aquí, que no vamos bien. - Y yo cabezón. - Pero que sabe el niño donde vamos nosotros. - Y Simón. - Que dice que por aquí no se va a ningún sitio, que el camino sube a las montañas. -Y yo un poco más receptivo. - A ver dile al niño que venga.- Le pregunto el nombre de su aldea y le enseño un mapa, y efectivamente estamos lejos de la ruta y dirección al MonGoun ( 4064m ). Menos mal que el niño nos ha rescatado y además es el hijo del guia oficial de la zona y su familia tiene una "Gite d'Etape", vamos que nos podemos quedar a dormir en su casa. La aldea se llama Imi n'Oulaoun ( 1800m)y el niño Mustafá.
Mustafá nos acompaña a su casa bajo la mirada espectante y curiosa del resto de niños y nos presenta a su padre Ibrain. Ibrain nos ofrece un te con almendras que tomamos en la terraza mientras anochece, calienta agua para que nos duchemos, nos acomoda en la sala comunitaria de clientes, no hay otra. En todo momento se muestra amable, entregado y servicial. Buen tio Ibrain.
Cenamos en la sala y charlamos un rato, después quitán la mesa y preparamos la sala para dormir. Nos ponemos cremita Simón en las piernas y yo en el culo y a dormir. "Tre fatigué".
martes, 8 de febrero de 2011
Trans Attlas 2007. Etapa tres. Cerca de Ouarzazate- Skoura
Dia 05/04/07. Etapa tres: 100,25 Km y 5 horas y 9 minutos de pedaleo.
Hemos dormido como marmotas y nos levantamos descansados y felices, con ganas de seguir devorando Kilometros. Desayunamos, preparamos las alforjas, compramos agua, arreglamos un pinchazo, cargamos las bicis y por fin partimos de nuevo hacia lo desconocido.
La carretera hasta Ouarzazate es larga y aburrida y el paisaje árido y monotono, por suerte la tendencia es de bajada, aunque hay algún que otro repechón. Empieza a doler el culo.
Llegamos a Ouarzazate pasando por un par de grandes Estudios Cinematográficos, que seguramente habrán conocido tiempos mejores, pero que actualmente están algo anticuados.
Ouarzazate es una gran ciudad, una gran ciudad del sur de Marruecos, que viene a ser como un gran pueblo Europeo. Recorremos sus calles orientandonos hacia la carretera de Skoura, pero antes de salir de la ciudad paramos en la terraza de un bar a comer algo : un par de ensaladas (picadillo de tomate, pimiento, cebolla, pepino, olivas y mucha especie), unos bocatas y unos refrescos ( 62 Dh), el te lo tomamos en otra plaza más grande y ambientada, pero con poco ajetreo a estas horas. Mientras disfrutamos del papeo un chico nos realiza una pequeña encuesta sobre una posible prueba BTT que se realizará por estos lares, seguramente seria la TiTan del Desert, digo yo.
Volvemos a la larga, aburrida y sin arcen carretera. El paisaje aún más arido y desértico hacen que los kilometros pasén muy lentamente. Mientras vamos cantando: " El culo, el culo como me duele el culo. Quién te lo iva a decir. Eso te pasa por chulo. Pa otra vez te pones un cojín".
Hemos dormido como marmotas y nos levantamos descansados y felices, con ganas de seguir devorando Kilometros. Desayunamos, preparamos las alforjas, compramos agua, arreglamos un pinchazo, cargamos las bicis y por fin partimos de nuevo hacia lo desconocido.
La carretera hasta Ouarzazate es larga y aburrida y el paisaje árido y monotono, por suerte la tendencia es de bajada, aunque hay algún que otro repechón. Empieza a doler el culo.
Llegamos a Ouarzazate pasando por un par de grandes Estudios Cinematográficos, que seguramente habrán conocido tiempos mejores, pero que actualmente están algo anticuados.
Ouarzazate es una gran ciudad, una gran ciudad del sur de Marruecos, que viene a ser como un gran pueblo Europeo. Recorremos sus calles orientandonos hacia la carretera de Skoura, pero antes de salir de la ciudad paramos en la terraza de un bar a comer algo : un par de ensaladas (picadillo de tomate, pimiento, cebolla, pepino, olivas y mucha especie), unos bocatas y unos refrescos ( 62 Dh), el te lo tomamos en otra plaza más grande y ambientada, pero con poco ajetreo a estas horas. Mientras disfrutamos del papeo un chico nos realiza una pequeña encuesta sobre una posible prueba BTT que se realizará por estos lares, seguramente seria la TiTan del Desert, digo yo.
Volvemos a la larga, aburrida y sin arcen carretera. El paisaje aún más arido y desértico hacen que los kilometros pasén muy lentamente. Mientras vamos cantando: " El culo, el culo como me duele el culo. Quién te lo iva a decir. Eso te pasa por chulo. Pa otra vez te pones un cojín".
Llegamos por fin a Skoura, y tras una tentativa poco satisfactoria de elegir alojamiento encontramos un chaval que nos ofrece un albergue a buen precio, decidimos aceptar y nos acompaña a traves del palmeral, el en ciclomotor y nostros siguiendolo en las bicis. Empieza a dar vueltas por un palmeral que se nos antoja inmenso y algo inseguro, empezamos a estar un poco moscas y le decimos que vale, el que un poco más, Simón que no se fia un pelo, yo algo más confiado no me siento amenazado, y menos por ese chavalillo. Finalmente llegamos al albergue El Palmeral, ¿Cómo no?.
Resulta que el hostal pertenece a su família y es como una pequeña Kasba. Nos prepara un te que tomamos en la terraza mientras anochece en el palmeral. La vista es fantástica, bucólica, romántica.....un manto de oscuridad se va apoderando del palmeral mientras millones de estrellas comienzan a poblar el firmamento, sublime. Despues ducha, cena, un rato de charla contemplando las estrellas y a dormir, todo esto más el desayuno, por sólo 260 Dh, una maravilla, y seguramente podriamos haberlo conseguido por menos, pero ninguno de los dos nos hubieramos sentido comodos pagando menos de lo que ellos nos pedian como justo.
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