miércoles, 23 de marzo de 2016

Paseando bajo la lluvia en Marrakech.

Con la pechá de taxi de ayer hemos ganado un día entero de relax en Marrakech. Por desgracia llueve, pero no por eso vamos a dejar de aprovecharlo.
Me despierto muy temprano como cada día. A las 7 estoy desayunando y a las 7:30h paseando bajo la lluvia por Marrakech. Esta parte de la ciudad carece del encanto exótico de la medina. Coches, prisas, bancos que abren, bares, cafés y restaurantes que preparan sus terrazas totalmente occidentales, Zara, H&m, Stradivarius,  Starbucks, Mc Donalds...... Y además llueve. Esto no parece Marruecos.
Vuelvo al hotel donde mis compañeros estan desayunando.
Nos preparamos y salimos paseando bajo la lluvia hacia Jama el Fna a un par de km por la avenida Mohamed IV, una de las arterias más importantes de la ciudad.
Pasamos la mañana en el zoco comprando regalos y a las 13:30 h nos encontramos en el restaurante del hotel Agnaue. Sigue lloviendo, comemos dentro.
Sobre las 17 volvemos al hotel a descansar un poco y asearnos un poco antes de salir a dar el último paseo por Marrakech.
Tomamos la última cerveza y la última cena.
Ya no llueve pero hace frío. Volvemos al hotel.

martes, 22 de marzo de 2016

Merzouga-Marrakech.

A las 6:00h en pié. Recogemos todo, nos aseamos y a las 6:45 h llega el pan y podemos desayunar. A parte del típico pan, mantequilla, quesitos, mermeladas y miel. Nos trae huevos fritos. Genial.
A las 8:00h hemos quedado en la gasolinera, a unos dos km, con Abdul, el taxista que nos llevo a Erfoud, para que nos lleve a Marrakech. Ramón irá con la furgoneta y el equipaje, y nosotros en bici por la pista hasta la gasolinera.
Abdul nos espera, dice que desde las 7:15h pero habíamos quedado a las 8:00h y faltan 13 minutos.
Cargamos todo y empieza un viaje de 10 horas hasta Marrakech. Paramos sólo tres veces.  En Erfoud para recoger ka bici de Ramón del hotel, en Tingart para echar gasolina y en Ouarzazate para comer.
Viaje muy largo y aburrido. Sólo destacar que llegando a Tizi Tisca está nevando y la policía advierte a Abdul que si no vuelve pronto cerraran el puerto.  Bajando de Tizca la nieve se convierte en agua y ya no para de llover de manera intermitente durante el resto del día.
Llegamos al hotel a las 18h y descargamos rápidamente para que Abdul se pueda ir lo más rápido posible.  Le pagamos 100dh más de lo acordado, 180€, y nos despedimos de él con un sincero agradecimiento.
Desmontamos y encajamos bicis, duchas y salimos a tomar una cerveza y cenar. Llueve, hace frío y paseamos por una zona totalmente occidentalizada. Cuesta de creer que estamos en Marrakech. Encontramos fácilmente un bar donde sirven alcohol, ya que estamos en la zona rica y comercial. Y acertamos de lleno con la cena a base de pescaito, gambas, calamares...todo muy rico.

lunes, 21 de marzo de 2016

Erfoud-Merzouga. Parte 2.

No dormiremos en las arenas del desierto. El camping está cerca de las dunas y la habitación es igual de incomoda que las del desierto. Además Ramón es el único que no ha estado en el desierto y no tiene ni cuerpo ni ánimo para salir corriendo hacia la gran duna para ver la puesta de sol, el resto ya lo hemos visto por lo menos una vez. Así que en vez de subir a las dunas preferimos dar un paseo por Merzouga hasta el ocaso. Y después una excursión nocturna por las dunas. Andamos aproximadamente una hora por las dunas hacia el interior del desierto. Y sobre una duna nos recostamos a contemplar el firmamento. Silencio absoluto, roto sólo en algunas ocasiones por los todo terrenos que van y vienen de sus supuestas aventuras.
Propongo que cada uno elija una canción y la oigamos en la oscura e inmensa noche. Yo elijo ama, ama y ensancha el alma. De Extremoduro por supuesto.
Volvemos al camping y cenamos una especie de estofado de cordero con ciruelas. Rico pero no demasiado abundante, así que rebañamos con pan.
Después del te todos van a dormir y me quedo con mis cosas tumbado en la terracita. Y,  sorpresa, me invitan a un par de vasitos de vino que saboreo poco a poco  con un cigarrillo mientras hago la crónica de la jornada, entre otras cosas.

domingo, 20 de marzo de 2016

Erfoud-Merzouga. Parte 1.

Despertamos en una mañana más fría de lo que esperaba para estar a las puertas del desierto. Vamos temprano al comedor y nos damos un buen desayuno del bufete. Ramón tiene mejor aspecto y ha recuperado el apetito, pero no está en condiciones de coger la pista del desierto.  Así que bajará en coche a Merzouga. Un poco más tarde de las 8:00h todo listo para partir. Hemos llamado a Hassan, el chico de ayer y nos espera afuera. Nos comenta que vendrá a buscar a Ramón al mediodía. El resto partimos por la pista hacia Erg Chevi. Los primeros 15 km están asfaltados y los hacemos cómodamente. Pero cuando acaba la carretera, por que está en obras, empieza el calvario.
Piedras y arena llenan el camino. Avanzamos muy despacio. Ramón me envia algunos mensajes para saber donde y como estamos. Al parecer estamos tardando mucho. Por fin llegamos, pero no estamos en el mismo Merzuga, si no en un pueblo a 7km que se llama "Pozo Blanco", o eso es lo que dice el dueño del Camping "Secret de Sàhara", donde nos quedamos. Aún no tenemos claro si dormiremos en el desierto o no. De momento nos duchamos y ya veremos. Lo decidimos mientras nos comemos un tagín riquísimo del que no dejamos ni rastro.

Thinergir-Erfoud. Parte 2.

Sólo un par de cicloturistas alemanes rompen la monotonía.  Van al paso del Todra-Dades y les explicamos nuestra experiencia y la mejor manera de afrontarlo, haciendo noche en Tantantouche. Nos agradecen mucho la ayuda y nos despedimos deseandonos buen viaje y buena suerte.
Sobre la una paramos en una gasolinera a tomar un refresco,  y alguno dos. Y descansamos un rato mientras decidimos que lo mejor es después de comer coger un taxi, faltan 90 km, para hacer compañía a Ramón, aprovechar el hotel de lujo y dar un paseo por Erfoud.
Seguimos 5 o 6 km más hasta el centro de Tinegdad.   Comemos cerca de la parada de taxi después de dar varias vueltas buscando una terraza a la sombra y más o menos limpia.
Después de comer un bocata muy rico en un puestecillo algo cutre y tomar  buen café en un local más que decente. Salimos en busca del taxi.
Tenemos suerte y encontramos un taxista que habla castellano. Por 350dh nos lleva hasta la puerta del hotel Salam tras pedir el permiso obligatorio a la policía para salir de la zona.
Calculo que en un taxi por carretera nornal nos cobra unos 200dh por 50km aproximadamente y le pregunto que nos cobraría por llevarnos a Marrakech. Efectivamente 150€. Nos deja en el hotel y le cojo el teléfono por si decidimos volver con el a Marrakech.
El Hotel es más lujoso de lo que pensaba pero un día es un día y haremos una excepción. Ramón sigue bastante pachucho y sin poder ingerir nada sólido. Pero está contento y de buen humor.
Un bañito en el agua helada de la piscina antes de la ducha y un paseo por el pueblo.
Simón se afeita, Ramón compra algo para el vómito en una farmacia.
Antes de volver al hotel hablamos con un chico que nos propone dormir en el desierto. Cogemos su teléfono y mañana le diremos algo.
La cena es de bufete libre y no está nada mal. Ramón sólo puede comer arroz hervido, y poco. A ver como está mañana.