domingo, 9 de junio de 2013

MARRUECOS V. Ya estamos en casa.

Por supuesto que Salva no se ha olvidado de nosotros y ha enviado a un chico a recogernos, el problema es que no hemos concretado donde debería recogernos. Así que tras varias vueltas de llegadas a salidas y otra vez de nuevo a llegadas en un confuso juego de mensajes a tres bandas entre Salvador y el conductor y nosotros con Salvador. Acabamos pidiéndole el número del chófer y llamandolo directamente para evitar intermediarios y más confusiones. Lo encontramos por fin en el párking exterior de llegadas y tras saludarlo y agradecerle mucho que haya venido a recogernos lo cargamos todo en la furgoneta y " pal pueblo".


Llegamos a Sant Sadurní y el chico nos va repartiendo uno por uno cada uno en su casa. Primero Francisco, después Jordi y por último Antonio y yo. Volvemos a darle las gracias al chófer  y dejamos las cajas en el trastero, ya habrá tiempo para montarlas. Ahora a disfrutar de la familia.
Son las 16:30h estamos en casa y está lloviendo otra vez.

MARRUECOS V. Volvemos a casa.

Viernes 06/04/2012
 Son las 6:45 h de la mañana y de momento no llueve. Todo está empaquetado y listo  para la partida. Desayunamos mientras esperamos al vehículo que nos llevará hasta el aeropuerto. No tarda en llegar y nos ponemos en marcha. Con las alforjas en una mano, la bici en la otra y la mochila a la espalda cruzamos la calle peatonal hasta la carretera conde está aparcada la furgoneta-minibús y lo cargamos todo.
Son las 7:20 h y ya estamos en el aeropuerto dos horas antes del vuelo. Facturamos todo, y esta vez si que nos cobran el suplemento por las bicis, 550 Dh por bici. Pasamos varios controles y embarcamos. Veinte minutos hasta Casa Blanca y trasbordo con algo de tiempo para hacer un café. Está un poco nublado y parce que quiera llover. Volvemos a embarcar y en una hora y media más aterrizamos en el Prat. Donde también llueve.


Todo el material llega en buen estado. Nos dirigimos hacía la salida con la esperanza de que alguien venga a recogernos. Salvador no puede venir porque está fuera pero se comprometió a enviar a alguien por nosotros. Esperemos que se haya acordado.

sábado, 1 de junio de 2013

MARRUECOS V. De vuelta al lío o la última noche.

Tras varias horas perdiéndonos y volviéndonos a encontrar por las callejuelas del zoco, volvemos al hotel a dejar las compras y directamente al chiringuito nº1 de la plaza. Existen varias categoría de chiringuitos : Los de fritanga (los más abundantes y turísticos), los de cabezas de cordero (más autóctonos) y los de caracolillos. Dentro de cada categoría todos tienen más o menos lo mismo y al mismo precio. La elección depende de la gracia de los camareros que intentan captar tu atención repitiendo frases publicitarias, eslóganes televisivos, nombres de futbolistas, o cualquier otra cosa sorprendente en todos los  idiomas posibles. Una vez consiguen tu atención las preguntas de rigor para determinar la nacionalidad, la provincia, las veces que has estado en el país haciendo gala de un buen dominio del idioma y de amplios conocimientos sobre la mayoría de provincias españolas, y de todos sus equipos de fútbol.


Tras la hipercalórica pero deliciosa cena; el último te, el último paseo, últimas compras, últimas visitas, últimas horas en la fresca pero nada fría noche mágica de Marrakech.
Mañana a las 6:45 h nos recogen para llevarnos al aeropuerto y hay que dejarlo todo recogido.

miércoles, 29 de mayo de 2013

MARRUECOS V. De nuevo al lío 2, o de vuelta en Marrakech.

Llegamos a la plaza Jemaa el Fna tras sortear el kaos circulatorio de la ciudad y esperando de vez en cuando a los más rezagados. Damos un par de vueltas por la plaza antes de ir para el hotel.
Una vez en el hotel desmontamos y empaquetamos las bicis.Y cuando todo está listo subimos a comer a la terraza. Por desgracia el comedor de la terraza también ha sufrido una reforma "occidentalinte" y a perdido todo su encanto junto con las cortinas, los cojines, las alfombras, los sillones, las mesas bajas.....todo su  exotismo polvoriento para convertirse  en un triste, vulgar y aséptico comedor europeo acristalado. Me gustaba mucho más antes.
Nos vamos de turismo. Sólo llegar a la plaza ya está Francisco liándola. Que si unas fotos con los monos, que si ponte tu también Jordi. Y tu Antonio. Todo son risas y alegrías hasta que sólo le dan 10dh al dueño del mono. Se le cambia la cara. Nada que no se arregle con un par de monedas más. Y yo gravándolo todo.
Y otra vez Francisco directo a las serpientes, atraído por su mirada hipnótica. Por suerte consigue romper el control mental que ejercen sobre él y gira a tiempo de esquivar las fotos y el correspondiente tributo económico.

Nos sumergimos en la vorágine de plaza y nos dejamos arrastrar por el placer de nuestros sentidos hacia el interior del zoco. Una feria de mil colores, olores, sonidos, sabores y sensaciones.

martes, 28 de mayo de 2013

MARRUECOS V. De vuelta al lío o el principio del fin.

Jueves 05/04/12. Volvemos a Marrakech.

A las 8:00 nos despierta Maite Martín entonando "Por la mar chica del puerto". Cuesta respirar bajo el peso de tanta manta y hace mucho frío. Una luz plomiza y apagada pasa entre las persianas, sigue lloviendo. Cuesta mucho salir de la cama. Hoy tampoco hay ganas de bici. Y con razón.
Desayunamos en una terraza mientras vemos la lluvia caer suave pero incesantemente. Al mal tiempo buena cara y reímos resignados ante la adversidad. Cuando todo esta listo y recogido bajamos a la parada a negociar un taxi, con vaca si es posible que no lo es. El taxista no parece muy conforme pero el jefe de la parada ha dicho 300 Dh y eso es lo que hay. Cargamos todo, al estilo Skiba (bicis en el maletero, alforjas asiento delantero y los cuatro atrás respirando por turnos).
El viaje es bastante corto, unos 80 Km, y relativamente rápido. Lo peor cuando entramos en Marrakech: Para poder ver por la derecha el conductor despeja el asiento de  delante y tenemos que cargar con un par de alforjas en las rodillas.
El taxista ha intentado en un par de ocasiones subir el precio, pero igual que yo no regateo cuando se fija un precio no voy a permitir que me lo hagan a mi. Llegamos a la parada de taxis y le pagamos los 300 acordados y ni un Dh más, por desaborido.


Preparamos las bicis, montamos las alforjas y ................esperamos que acabe Antonio. Y ahora si nos aventuramos por las calles de Marrakech hacia el hotel.